Bee estaba cansada, pero contenta. La jornada con Al fue genial. Habían pasado cuatro intensivas horas discutiendo la arquitectura para soportar el nuevo feature. La pizarra mostraba un montón de rectángulos y flechas entre sí, ambos la miraron y se rieron.
— Nadie va a entender esto — dijo Bee
— Tienes razón. Veamos. Grábame con tu celular, voy a resumir…


